Todos sabemos que el metal es un material resistente, duradero y fácil de moldear, pero lo que mucha gente no sabe es que la producción de metal es uno de los mayores generadores de contaminación a nivel global, por lo que implica su proceso de creación y porque no se desintegra fácilmente.
Implementar el reciclaje de metales en nuestros hogares y empresas como parte de nuestras rutinas, contribuye enormemente a reducir esa huella contaminante.
El reuso de los metales permite ahorrar una gran cantidad de energía y agua que se utilizan en el proceso de creación.
Los beneficios de reciclar o reusar metales son múltiples, pero entre los más importantes tenemos que:
– Se reduce hasta en un 70% la contaminación de agua, aire y desechos mineros.
– Disminuye la cantidad de desechos metálicos liberados al medio ambiente.
– Reduce la necesidad de recolectar nuevos metales crudos de los minerales.
– Ralentiza el consumo de los recursos de la Tierra.
– Crea oportunidades laborales para la comunidad.
– El manejo y maniobrabilidad de algunos metales es muy amplio y se pueden reutilizar como elementos/productos sustitutos.
– Reduce los residuos de chatarra que terminan en vertederos.
El mundo actualmente demanda pasar de una economía lineal donde se extrae, se produce y se bota, -generando una mayor producción de desechos-, a una economía circular donde se recicla, se usan residuos como insumos y se reutilizan muchos productos.

